27 sept 2009

Sabores y Viajes: Reloaded

Señores, prepárense que a partir del primero de octubre empezamos con cosas nuevas y súper interesantes para nuestro contenido, sigan ahí!!


L.G.

23 sept 2009

Ya tenemos nuestra nueva direccion de correo electronico info@saboresyviajes.com, para preguntas y sugerencias.

26 jun 2009

Caipirinha


Este primo cercano del Mojito cubano, se ha hecho muy popular en nuestro pais.

Cachaça, una fuerte bebida espirituosa hecha de cana de azucar, parece vodka y sabe como si hubiera sido anejada en gomas de camión. Mezcladas con limón, azúcar y hielo. Produce una extraña intoxicación (de la buena) y no sabe para nada mal.

Ingredientes

* 1/2 Limon
* 1/2 cucharadita de azucar
* 2 oz de cachaça

Instrucciones
Corte el limon en rodajas de ½ pulgada, luego en cubos, y aplástelos en un vaso para tragos cortos, junto con la azúcar. Agregue un par de cubos de hielo. Ponga la cachaça. Sirva con una pajilla.

24 jun 2009

Curiosidades

Arabia Saudí
Un vecino saudita perteneciente a la rama más radical del islamismo tramitó el divorcio alegando que sorprendió a su esposa viendo un programa televisivo que emitía un presentador. Según la religión del marido está totalmente prohibido que su mujer vea a solas a un hombre que no pertenezca a su familia.

Clasificacion de los Vinos (Cont.)

Este es el segundo sistema en los cuales se pueden clasificar los vinos españoles (este sistema puede variar dependiendo la región vitivinícola).

La clasificación de los vinos españoles, para adaptarse a la normativa europea, se divide en dos grandes grupos: los Vinos de Calidad Producidos en Regiones Determinadas (VCPRD) y los Vinos de Mesa (VDM).

• Vinos de Calidad Producidos en Regiones Determinadas (VCPRD):
Son los de mayor calidad debido a la exigencia y control que se establece en la producción.

o Vinos con Denominación de Origen Calificada (DOCa)
Los vinos de máxima calidad y además mantenida durante un largo periodo de tiempo:
 Que hayan transcurrido, al menos, diez años desde su reconocimiento como Denominación de Origen.
 Se comercialice todo el vino embotellado desde bodegas inscritas y ubicadas en la zona geográfica delimitada.
 Cuente con un sistema de control desde la producción hasta la comercialización respecto a calidad y cantidad, que incluya un control fisico-químico y organoléptico por lotes homogéneos de volumen limitado.
 Está prohibida la coexistencia en la misma bodega con vinos sin derecho a la DOCa, salvo vinos de pagos calificados ubicados en su territorio.
 Ha de disponer de una delimitación cartográfica, por municipios, de los terrenos aptos para producir vinos con derecho a la DOCa.


o Vinos con Denominación de Origen (DO).
Vinos con prestigio que proceden de una zona determinada y reglamentado por un Consejo Regulador:
 Haber sido elaborados en la región, comarca, localidad o lugar determinados con uvas procedentes de los mismos;
 Disfrutar de un elevado prestigio en el tráfico comercial en atención a su origen.
 Que su calidad y características se deban fundamental o exclusivamente al medio geográfico que incluye los factores naturales y humanos.
 Además, han de haber transcurrido, al menos, cinco años desde su reconocimiento como vino de calidad con indicación geográfica.


o Vinos de Calidad con Indicación Geográfica
Son vinos elaborados en una región determinada, con uvas procedentes de la misma y cuya calidad, reputación o características se deben al “medio geográfico, al factor humano o a ambos, en lo que se refiere a la producción de la uva, a la elaboración del vino o a su envejecimiento. Se identificarán mediante la mención Vino de calidad de..., seguida del nombre del lugar donde se produzcan”.

o Vinos de Pago.
Nueva categoría dentro de la clasificación de vinos. Son los originarios de un pago" entendiendo por tal el paraje o sitio rural con características edáficas y de microclima propias que lo diferencian y distinguen de otros de su entorno, conocido con un nombre vinculado de forma tradicional y notoria al cultivo de los viñedos de los que se obtienen vinos con rasgos y cualidades singulares y cuya extensión máxima será limitada reglamentariamente por la Administración competente, de acuerdo con las características propias de cada Comunidad Autónoma, y no podrá ser igual ni superior a la de ninguno de los términos municipales en cuyo territorio o territorios, si fueren más de uno, se ubique.

• Vinos de Mesa (VDM):
Vinos de una calidad teóricamente inferior, pero que en ocasiones alcanzan niveles iguales o superiores:
o Vinos de la Tierra
Vinos de determinadas zonas que son perfectamente identificables y con marcadas características locales, siguiendo una normativa vinícola y enológica no tan exigente como la de las DO.
o Vinos de Mesa

El AJO

El consumo de ajo proviene de tiempos remotos. Debido tanto a sus innumerables aplicaciones culinarias como a sus saludables propiedades, se ha convertido en un ingrediente imprescindible en buena parte de los platos que conforman nuestra gastronomía.

El ajo pertenece a la familia de las Liliáceas y al género Allium, en el que se incluyen, a su vez, otras populares hortalizas como las cebollas o los puerros. Se trata de un bulbo formado por diferentes dientes recubiertos de una fina capa blanca parecida al papel.

El ajo se caracteriza, desde la Antigüedad, por ejercer un gran efecto en nuestro cuerpo. Algunas de sus propiedades son:

• Reduce los altos niveles de tensión arterial, de azúcar y de colesterol.
• Es un eficaz antiinflamatorio.
• Ayuda a combatir problemas del sistema nervioso, como estrés o depresión.
• Aumenta las defensas de nuestro cuerpo, previniendo de ciertos hongos, virus y bacterias.
• Disminuye las posibilidades de padecer cáncer.
• Se emplea frente a afecciones del sistema respiratorio: asma, bronquitis, tos, etc.

Existen suplementos alimenticios de ajo que carecen de olor y, por eso, no presentan propiedades antibióticas, que derivan precisamente de los componentes del ajo que le confieren su olor. El ajo está contraindicado en diversas situaciones, por ejemplo, en el caso de extracciones dentales o intervenciones quirúrgicas, debido a su cualidad anticoagulante.

Lo más indicado es obtener el bulbo entero y, tras quitarle el envoltorio a los dientes, emplearlos al gusto de cada uno: enteros, molidos, picados, etc.

Una garantía de calidad son las cabezas de ajo muy firmes, con la envoltura seca y que no contengan brotes. Las amarillentas y huecas no debemos comprarlas, ya que son síntomas de que están añejas. Las mejores son las apretadas, que cuentan con un mayor peso.

Para una perfecta conservación, se recomienda mantener los ajos en un lugar fresco y seco, y de esta manera evitar su germinación. Los dientes pueden congelarse por un periodo de dos meses, envueltos en papel de aluminio, aunque perderán bastantes propiedades. Además, al tratarse de un producto que aguanta bien mucho tiempo, no es el modo más habitual de conservación.

Se ha coronado como ingrediente principal en muchas recetas como guisos, sopas de ajo, ensaladas o alioli. De esta manera, observamos su importancia en la gastronomía tanto nacional como internacional -cocina china, francesa, mexicana, española, entre otras-.

Hemos de recordar que cuanto más tiempo se cocine, más suave resulta al paladar. Para evitar una mala digestión se le debe quitar el germen verde que contiene en el centro del diente. El problema más habitual que presenta el ajo es el mal aliento que deja tras su consumo. Para paliarlo, os ofrecemos varias soluciones:

• Masticar perejil.
• Beber un zumo de limón, leche o vino tinto.
• Una cucharadita de miel.

23 jun 2009

ARTE DE FUMAR


Saborear un buen cigarro puro es comparable a catar un buen vino; así, los fumadores expertos hablan de "degustar" el sabor del humo, ya que las glándulas gustativas son el mejor conductor del placer de un puro. Una calada, en la que se paladean la complejidad y la lograda combinación de los sabores presentes en un cigarro puro, es comparable al placer que provoca un vino excelente o una comida exquisita.

Donde quiera que Ud. se encuentre, no le tomará muc
ho tiempo apreciar que el amante de los puros y habanos vive y convive en ambientes de camaradería. Ese ambiente es mucho más amable, más culto y más perfumado, que el de los fumadores de cigarrillos.
Los cigarros hacen posible disfrutar de una experiencia única, y ello por los siguientes motivos:

• Son muy pocas las variedades de tabaco que se usan para elaborarlo, cuyo cultivo y añejado son extremadamente cuidadosos.
• El proceso de fermentación de las hojas hace que éstas pierdan gran parte de la nicotina.
• Los puros están diseñados para arder a temperaturas muy bajas, es decir, el tabaco no debe carbonizarse ni calentarse exceso ni no se quiere que pierda su suavidad.
• El humo no es un elemento secundario, sino la clave del placer. En él residen el sabor y el aroma de un puro, cuando entra y sale de la boca y deja latente su sabor particular (una sensación no expresable con palabras, sólo en humo, la más efímera de todas las sustancias).
• Respecto al sabor: aunque los cuatro sabores básicos son el dulce, agrio
, salado y amargo, el humo de los puros puede presentar una variedad infinita de ellos (con matices similares a los utilizados por los catadores de vinos: ácido, áspero, suave, fuerte, con cuerpo, rico o equilibrado); un mismo puro puede presentar varios matices de sabor y cada uno de ellos poseer su propio cuerpo e intensidad (haciendo que cada bocanada tenga su propio gusto y regusto). Además, el cigarro puro cambia su sabor a medida que se fuma, e incluso el sabor puede variar si se di
sfruta acompañado de determinadas comidas o licores.
• Pero, aparte del sabor, los puros se pueden disfrutar también con el olfato, la vista y el tacto. En definitiva, un cúmulo de placeres que mantendrán al fumador hechizado toda una vida.

EL ARTE DE FUMAR UN CIGARRO PURO

1º.- Llévese el puro encendido a los labios y, antes de dar la primera
bocanada, sople a través del mismo para expulsar todo sabor desagradable producido por el encendido.

2º.- hecho esto, llene su boca con el humo frío y reténgalo sin inhalarlo; retire el puro de la boca y su
éltelo lentamente; antes de dar la siguiente bocanada, aguarde unos instantes.

3º.- no fume precipitadamente, sino a intervalos de un minuto más o menos para que el puro no se apague.

4º.- cuanto más rápido fume menos placentera será la experiencia, ya que el puro de calentará en exceso y tendrá un sabor amargo.

5º.- la cabeza del puro debe estar lo más seca posible, por lo que evitará tenerlo en la boca demasiado tiempo (no lo masque ni lo sostenga entre los dientes mientras esté realizando otra actividad); un puro húmedo empieza a perder sabor cuando el alquitrán y la nicotina se mezclan con la saliva; no lo sostenga en la boca más de tres minutos durante la fumada.

6º.- el sabor que tiene la primera mitad del puro es distinta a la de la segunda, la cantidad de humo aumenta y el sabor se intensifica, lo que no siempre es positivo.
Este momento se produce tras haber fumado una tercera parte del puro (los fumadores expertos perciben el momento en que el puro ha desprendido su verdadera esencia y lo apagan satisfechos, antes de llegar a ese momento; otros, que nunca abandonan, acabarán por tener una sensación desagradable en la boca, cuando el sabor del puro llegue a su máxima agrura); asimismo, el olor que desprenderá no hará más que justificar las quejas de los que se oponen al fumar.

7º.- sujete el puro suave pero firmemente; no lo aplaste con los dedos como un cigarrillo (a fin de
no deteriorarlo y obstruir el tiro); debe utilizar el dedo pulgar, el índice y el corazón.

8º.- para sacudir la ceniza acumulada, tome una calada a fin de encender el pie y dé un golpecito en el cenicero; lo ideal es dar un golpe seco que deje al descubierto el pie del puro encendido.

9º.- el cenicero debe ser el lugar final de reposo de un puro; déjelo apagar por sí solo, se consumirá rápidamente y generará el mínimo olor; apagándolo con los dedos o aplastándolo sobre el cenicero, solo esparcirá más restos de tabaco y, con ellos, humos desagradables. El olor a puro fumado y frío no es, precisamente, una fragancia y, por ello, es aconsejable no dejar los puros acabados en lugares cerrados; además, el maravilloso y largo proceso de elaboración de un cigarro puro merece nuestro respeto y consideración, por eso déjelo morir dignamente en el cenicero.

10º.- a veces, fumar se torna complicado: a) puede que el puro no tire bien (por una ligada demasiado prieta, al haberse formado un andullo en la tripa que bloquee el trayecto del humo o por exceso de humedad), entonces su sabor es inferior y tiene tendencia a apagarse. b) un puro con poca tripa corre el riesgo de quemarse y resultar áspero, a causa de la gran cantidad de humo que generará en muy poco tiempo. c) puede que un puro se consuma con demasiada rapidez y de modo no uniforme alrededor de la capa, bien a causa de una pobre elaboración o de una humectación inadecuada. Ante estas situaciones, lo mejor es transmitir sus quejas al tabaquero que se los vendió y, en tanto, encender otro puro, pues el tiempo reservado para fumar es tiempo perdido si lo emplea en otra cosa.